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12/09/2023

¿“Cipolletazo” o “Cipoletazo”? Algo más que una cuestión de ortografía

¿“Cipolletazo” o “Cipoletazo”? Algo más que una cuestión de ortografía
¿“Cipolletazo” o “Cipoletazo”? Algo más que una cuestión de ortografía

Un conocedor de la lengua podría opinar que la forma “cipolletazo”, para hablar de la pueblada que protagonizaron los vecinos de la ciudad en 1969, es la que se aplica más correctamente, según las reglas del idioma. Pero la forma “cipoletazo”, con una sola “ele” aparece una y otra vez. En la bibliografía histórica, en los medios de comunicación, en las redes sociales.

Si algo intuían aquellos vecinos que estaban en las calles en septiembre del ’69 era que la historia y el idioma se van escribiendo a medida que se producen los hechos. Y que era importante estar un paso más adelante que las academias. Los cipoleños, las cipoleñas, eran los protagonistas de esa protesta.

Ellos eran los que provocaban a las fuerzas de seguridad, los que habían expulsado a la comisión interventora de la municipalidad, los que organizaban las manifestaciones por el centro de la ciudad para defender la gestión del intendente Julio Salto.

Ellos empezaron a escribir en las paredes el término “Cipoletazo” y lo sostuvieron en el tiempo. Porque “Cipoletazo”, así, con una sola “ele”, hace hincapié en los cipoleños. En la comunidad que de pronto, en medio de una dictadura, se plantó para defenderse de un atropello. “Cipolletazo”, les parecía a esos jóvenes, hubiera dejado la referencia a la ciudad. Lo que no estaba mal, en definitiva. Pero ellos pretendían que la historia recordara a los que lo hicieron.

“Cipoletazo”, entonces, en honor y en memoria de tantas personas que estuvieron acompañando a su intendente. Desde los más encumbrados a los más humildes. Desde los profesionales del centro hasta los integrantes de las Juntas Vecinales que se volcaron masivamente a las calles. Y que terminaron por darle a la ciudad una personalidad propia.